El cerebro y entorno determinan
la mente del criminal”
Importante aporte a la academia. Tras culminar una acuciosa
investigación, el doctor Juan Namoc, catedrático de la Universidad Privada
Antenor Orrego (UPAO), determinó que la conducta criminal del ser humano se debe
a factores genéticos y el contexto en el que se desarrolla.
El destacado médico pediatra añadió que el cerebro tiene trillones
de conexiones de cables, de axones, de dendritas que van formando fascículos
ultraselectivos, unidos cuánticamente, los cuales deben enlazarse correctamente;
a esto se le conoce como sinapsis. Entonces, los que fallan son estos
fascículos y los neurotransmisores que se liberan en estas conexiones; a este
proceso se le denomina conectoma cerebral.
“Un niño puede tener genes criminales y se manifiestan en su
conducta violenta; por ejemplo, golpea a los animales, rompe las cosas, no
tiene miedo a las arañas y se orina en las noches en la cama; esos son indicios
de que no está bien y necesita de la asistencia psicológica. Además, si carece
de afecto y sufre violencia familiar, esta conducta se va a acentuar hasta
llegar a acciones criminales”, añade.
Sin embargo, según el investigador, si este mismo niño con
genes criminales crece en una familia muy amorosa, en un clima de respecto,
tolerancia y valores, esa semilla de la criminalidad no germinará y se
desenvolverá como una persona normal. A esto conocemos como el entorno es la epigenética.
“La presente investigación me motivó, tras preguntarme cuál
es la diferencia entre el cerebro de Cristo, Hitler, Gandhi, Julio César, Calígula
y Nerón, entre otros. La respuesta está en el interior del cerebro de cada uno
de estos personajes”, concluye Namoc Medina.

No hay comentarios:
Publicar un comentario